Acapulco

En un inicio, Acapulco fue habitado por grupos primitivos. Descubrimientos recientes han surgido en forma de petroglifos que indican asentamientos aproximadamente del año 3000 a.C. Más tarde, un grupo indígena de linaje Náhuatl y antecesores de los

Aztecas, llamados los Nahoa, se establecieron en el área.

"El Lugar de las Cañas" es lo que Acapulco quiere decir en náhuatl,, sin embargo hay quienes dicen que significa "en el lugar donde las cañas fueron destruidas".

Después, llegaron los españoles. Un marinero, enviado por Hernán Cortés para encontrar puertos marítimos adecuados, encontró Acapulco en el día de Santa Lucía y nombró la bahía en honor al santo.

En fechas más cercanas mexicanos adinerados, escritores americanos, estrellas de Hollywood, pronto se congregaron en Acapulco. Fue allí donde Elizabeth Taylor se casó con Mike Todd, John F. Kennedy y Brigitte Bardot gozaron sus lunas de miel, y Frank Sinatra, Judy Garland, Harry Belafonte y el Baron de Rothschild se convirtieron en visitantes frecuentes.

El Acapulco moderno es un grito a leguas del tranquilo pueblo que recibió a las estrellas hollywoodenses y otras celebridades en los 40s. Donde antes había dos o tres pequeñas casas de huéspedes, ahora hay muchos hoteles, y sobre las orillas de sus cerros se encuentran mansiones millonarias con las mejores vistas de la bahía. Hoy en día, Acapulco es uno de los lugares más emocionantes en el mundo.

Experiencia Vivencial

Soy originario de Acapulco y en dos ocasiones he tenido que cambiar mi residencia, por cuestiones laborales principalmente, durante los días que estuve fuera no había día en el que añorara la playa, los mariscos y el clima, ahora que he regresado no pierdo la oportunidad de ir cada fin de semana a la playa Bonfil o a Pie de la Cuesta.

De verdad disfruto el ir cada mañana a la oficina y manejar por la Avenida escénica, casi siempre me toca ver los primeros rayos de sol que hacen que la bahía tome colores diversos cada mañana y al regresar por la tarde casi siempre coincido con los rayos de sol del atardecer.

No soy una persona de vida nocturna, pero lo fui de más joven y recuerdo aquellas noches en los bares de la condesa o en las discos de la avenida escénica, después de tanto bailar y divertirte no te podías perder al salir de la disco, los clásicos tacos al pastor  que puedes encontrar en las muchas taquerías que hay a lo largo de la costera.

Me amor por Acapulco, tanto que cada vez que me voy por diversas cuestiones, siempre tengo en mente el regresar algún día a mi tierra natal.

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